lunes, 19 de diciembre de 2011
Una carta.
jueves, 5 de mayo de 2011
Revelaciones.
Sus interpretaciones las asocio (puede que la memoria y mi ignorancia musical hagan esta asociciación poco rigurosa) con las de Karl Richter.
En aquellos años la catedral (principios de los años 80) no había sido aún restaurada y el incienso impregnaba sus naves y ocultaba las pinturas del techo.
Muchos años después, ya en este siglo, he podido escuchar (no en directo) la misma obra en las interpretaciones que hace Ton Koopman. Para mí han sido una revelación: la aparente aridez de las obras de Bach aparecen vibrantes, potentes, luminosas.
Si Richter es el incienso del ritual, Koopman es la luz entrando a través de las vidrieras.
La víspera del Domingo de Ramos de 2011. vi a Koopman dirigir desde el órgano una versión de la Pasión según S. Juan.
Tras la misma pude felicitarle, solicitarle un autógrafo y fotografiarle.
jueves, 13 de mayo de 2010
Relatos (IV): El sub-creador.
lunes, 10 de mayo de 2010
Relatos (III): Allá lejos... dentro de nosotros.

jueves, 6 de mayo de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
martes, 21 de julio de 2009
Impresiones.


viernes, 22 de agosto de 2008
Maigret.
Que si bien se conoce el nombre de aquéllos que los inventaron, se habla de ellos como de algo autónomo, ficticio pero con entidad propia y cada vez se desea conocer más de él. Esto es: una especie de reificación.
Es el caso de Sherlock Holmes, de Aubrey y Maturin, de Peter Pan, de Tintín...
Es el caso de Maigret.
Para mí el atractivo que tienen las novelas de Maigret es el ambiente que describen:. Aunque el personaje es un comisario de la policía judicial francesa, no es la intriga de la resolución de los crímenes en los que participa lo que incita a leerlas sino cómo se acerca a los personajes, cómo describe los escenarios, cómo nos muestra París.
Y es que, en mi opinión, las novelas ambientadas en París superan a aquéllas en las que Maigret viaja por Francia, Inglaterra o Estados Unidos.
Maigret es grande, cachazudo, 'denso', fiel a su entorno: madame Maigret, sus colaboradores Lucas, Janvier, Torrance, Lapointe..., la basserie Dauphine, sus pipas, los cines, callejear por París, etc.
Le gusta beber (se diría que es un alcohólico pero los efectos de la bebida no son percibibles por los demás) pero muy raramente se emborracha. Y disfruta de la buena mesa ya sea de todo aquello que le prepara madame Maigret o de la que degusta casi a diario en los restaurantes.
Leed sus novelas o leed lo que inspiran.
miércoles, 23 de enero de 2008
Vidas ¿ejemplares?

Ahora bien si alguien escarba en la vida de estas luminarias, encontrará mucha veces severas fallas en su personalidad, cuando no graves desequilibrios.
¿Es la necesidad de tener mitos, ídolos, referencias inalcanzables, la que nos hace presentar una visión edulcorada, o al menos parcial, de sus biografías?
Y por contra: ¿no construimos alrededor de "fracasados" estructuras e ideologías que tergiversan su mensaje, con el fin de ensalzarlos?
Esto es: ¿por qué individuos que para sus contemporáneos fueron, como poco, contradictorios luego han sido, literalmente, sacralizados?
Poniendo dos ejemplos concretos: ¿qué se opinará de Fischer dentro de 5, 10, 25, 50, 100 años? ¿Qué opinaban sus coetáneos de Jesús de Nazaret?
jueves, 1 de noviembre de 2007
Abarcabilidad vs. accesibilidad.
Por otro lado: si la cantidad de información es lo suficientemente grande, no podremos garantizar que conocemos una cuestión en su totalidad.
Uno de los problemas de la ciencia, en otrás épocas, era que había limitaciones para acceder a los nuevos descubrimientos. Pero seguramente se sabría a dónde acudir, qué mirar. Así cuando, en 1905, Albert Einstein publicó en los Annalen der Physik su artículo sobre la Relatividad, muchos de los científicos de primer nivel mundial, recibirían esa noticia de una fuente inequívoca y, casi, simultáneamente. Asimismo aquél que quisiese que sus descubrimientos o teorías fuesen tenidos en cuenta, debería publicar aquellos en los canales adecuados.
jueves, 23 de agosto de 2007
¿Existe pensamiento sin lenguaje?

Cierto es que hay sensaciones que, simplemente, las vivimos sin verbalizarlas pero eso no son pensamientos, sino que desencadenan los mismos: la percepción de un aroma actúa como disparador de nuestros procesos más racionales. Podemos disfrutar de esa sensación pero ¿podemos evitar al final que el pensamiento, la racionalidad, se active?
¿Y la memoria? ¿Es también verbal? Ciertamente no al 100% pues hay recuerdos que se activan al volver a ver/escuchar aquello que se almacenó, pero aun en ese caso, el lenguaje vuelve a activarse: "¡Ah, sí! Esto me suena", "¡Ya me acuerdo!"
miércoles, 4 de julio de 2007
Lo natural.
Comentario dedicado a J.B.A., un (libre)pensador que hace pensar.
Hay gente que justifica o veta ciertos comportamientos arguyendo que son (o no son) naturales.
Cuando escucho eso, veo que lo que se pretende es, simplemente intentar apuntalar la propia forma de pensar, sin utilizar para ello, precisamente, la razón. En esos casos, suelo intentar aplicar esa forma de razonar y devolver preguntas incómodas.
Ejemplo: la homosexualidad no es natural.
Respuesta: Supongamos que estamos de acuerdo, entonces: ¿lo es la monogamia? ¿Y el celibato?
Ejemplo: métodos naturales de control de la natalidad.
Respuesta: ¿qué especie sabe llevar mediante operaciones matemáticas, por muy sencillas que sean, como contar, el ciclo de la hembra de su especie? ¿Qué animal mide su metódicamente su temperatura vaginal?
Otrora: la guerra, comportamiento específicamente humano: ¿es o no natural? ¿Lo justificaríamos o rechazaríamos de la misma forma?
martes, 22 de mayo de 2007
Imaginando mientras se escucha...
Hay estilos musicales que no acaban de digerirse, a primera vista. Quizás la ópera sea uno de ellos. Mi acercamiento a la misma ha sido tardío. Y, paradójicamente, la disfruto dejando de lado una de sus características: la puesta en escena. Prefiero escucharla en casa, libreto en mano e imaginando la trama. Es como escuchar una película y no ver las imágenes.
Lo del libreto (bilingüe si es que la obra no es en español), es imprescindible: nuevas asociaciones de ideas surgen al unir la trama con la música. Esto se hace notable en Wagner: la densidad de texturas (en oposición a la claridad de Mozart, la musicalidad de Verdi o la 'cinematograficidad' de Puccini) se diluyen cuando entendemos los largos y densos textos.
Y, mencionando a Wagner: ¡qué gema es descubrir a algún director que lo interpreta como nadie y que, de repente surge! Es el caso de Hans Knappertsbusch.Leer algo acerca de él, escrito por Ángel-Fernando Mayo, desde su admirada parcialidad hacia el maestro de Elberfeld, añade aún más las ganas de escucharle en sus añejas grabaciones.
lunes, 26 de febrero de 2007
Una pequeña joya.
¿Es la belleza algo objetivo? ¿Depende de la cultura en que uno está imbuido? ¿Es la belleza algo meramente cultural? ¿Apreciarla es algo innato? ¿Consiste en la percepción de algo objetivo o lo que es bello para uno puede no serlo en absoluto para otro?
¿Puede ser bello algo que surge de una actividad tan arbitraria como el ajedrez? Los que somos aficionados a él, diremos que sí y con ello respondemos por inercia al resto de preguntas planteadas. Porque es curioso que algo tan, insisto, artificial haga que nos emocionemos, nos concentremos, nos haga disfrutar.
A todo aficionado al ajedrez hay momentos, partidas, posiciones que en algún momento nos han 'golpeado'. Y hemos visto como, cual engranaje de reloj, encajan a la perfección y, movimiento a movimiento, se deslizan hacia un final... bello.
Una de ellas es ésta partida que disputaron en Baden-Baden, Ricardo Reti y Alexander Alekhine, en 1925. La posición final es de las que se quedan marcadas en la retina de todo aficionado.
Se disputó así:
1. g3 e5 2. Cf3 e4 3. Cd4 d5 4. d3 exd3 5. Dxd3 Cf6 6. Ag2 Ab4+ 7. Ad2 Axd2+ 8. Cxd2 O-O 9. c4 Ca6 10. cxd5 Cb4 11. Dc4 Cbxd5 12. C2b3 c6 13. O-O Te8 14. Tfd1 Ag4 15. Td2 Dc8 16. Cc5 Ah3 17. Af3 Ag4 18. Ag2 Ah3 19. Af3 Ag4 20. Ah1 h5 21. b4 a6 22. Tc1 h4 23. a4 hxg3 24. hxg3 Dc7 25. b5 axb5 26. axb5 Te3 27. Cf3 cxb5 28. Dxb5 Cc3 29. Dxb7 Dxb7 30. Cxb7 Cxe2+ 31. Th2 Ce4
En su libro "Mis mejores partidas 1924-1937", Alekhine comenta en este punto: 'Se inicia aquí una nueva combinación que, aunque es consecuencia lógica de las maniobras anteriores, tiene por finalidad la captura del caballo blanco de b7, el cual sucumbirá sin remedio después de doce movimientos prácticamente obligados'.
32. Tc4 Cxf2 33. Ag2 Ae6 34. Tcc2 Cg4+ 35. Th3 Ce5+ 36. Th2 Txf3 37. Txe2 Cg4+ 38. Th3 Ce3+ 39. Th2 Cxc2 40. Axf3 Cd4 0-1 Reti abandonó ante: 41. Te3 (o Tf2) Cxf3+ 42. Txf3 Ad5, ganando una pieza. Esta posición final merece un diagrama por sí misma:
domingo, 11 de febrero de 2007
La violencia del amor.
Existen personas, hombres y mujeres concretos, que nos interpelan directamente, que nos hacen resituarnos, que nos dan perspectiva, nos ayudan a reencontrar la esencia de las cosas, nos dan ejemplo.
La lectura de una semblanza de Oscar A. Romero, puede ayudar a ello. Si la escribe alguien de la talla de Jon Sobrino, ¿qué más decir?.
"Jamás hemos predicado violencia.
Solamente la violencia del amor,
la que dejó a Cristo clavado en una cruz,
la que se hace cada uno para vencer sus egoísmos
y para que no haya desigualdades
tan crueles entre nosotros.
Esa violencia no es la de la espada,
la del odio.
Es la violencia del amor,
la de la fraternidad,
la que quiere convertir las armas
en hoces para el trabajo."
Gentleman y artesano.
jueves, 8 de febrero de 2007
Dos velocidades.
Llama la atención la forma en que normalmente pensamos y su diferencia de marcha, de sincronía, con la ciencia.
Así (y hablo de la forma en que en Occidente razonamos) el pensamiento sigue regido por Euclides, Newton y Hilbert, principalmente, mientras desechamos a Riemann/Lobachevsky, Einstein y Gödel.
Esto es: se sigue asumiendo por el común de la gente que la realidad es ortogonal, que el camino más corto entre dos puntos es la línea recta, que el espacio y el tiempo son realidades independientes de la materia y que basándonos en una serie de verdades elementales o axiomas podemos, mediante el razonamiento y todo el tiempo que haga falta, llegar a cualquier verdad que exista.








